Presiento mi muerte,
ya siento sus pasos
el paraiso me aguarda
y extiendo mis brazos
no me da miedo,
aunque contengo mi aliento
esperaba con ansia este dulce momento.
No hay pasión más pura que la muerte misma
me excita e inquieta al ver su carisma
rompiendo el momento fatal de la vida
no queda en el alma esperanza fallida.
El cuerpo perfecto del dulce mortal
besos fríos de un toque fatal
mi llanto a cesado...
Ahora estallo en risa!
pues ya nada en el mundo me atemoriza.
Dulce veneno que embota mi mente
mis ojos abiertos y un corazón inocente
he cortado mis venas y borrado mi historia
mi vida a pasado sin pena ni gloria...